¿Porqué el caso de Cambridge Analytica? O de cómo el futuro nos ha alcanzado
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No necesitas ser fan de teorías de la conspiración: los acontecimientos relacionados con la consultora Cambridge Analytica han implicado hasta hoy lineas de investigación en procesos electorales que sucedieron y suceden en todo el mundo, pérdidas millonarias por la depreciación en el valor accionario de Facebook, demandas de sus propios inversionistas hacia el gigante tecnológico y hasta llamados a audiencias desde el parlamento Británico a dar explicaciones.  Lo peor es que tiene todo que ver con nosotros, pues lo que está en juego es nuestra privacidad.

Aliens
Aliens

La consultora en cuestión era parte de una red de compañías de Steve Bannon, el publicista que gestionó la campaña de Donald Trump en 2016.  Según su página, es una empresa que se dedica a la publicidad, con la particularidad de implementar herramientas para el análisis de datos con un enfoque psicológico de marketing en dos rubros: Comercial y Político.  La empresa contó con insignes cantidades de dinero para desarrollar investigación en estos campos desde hace ya varios años.  Y lograron cosas realmente interesantes, sin embargo, la aspiración de los inversionistas y los dueños de esa investigación iba dirigida a campañas políticas.

Christopher Wylie ex jefe del desarrollo (el soplón), declaró ante una comisión del parlamento Británico que los vendedores, a través de una franquicia de software llamada “Aggregate IQ“, colocaron el producto en distintos lugares del mundo con el fin de ser implementados en procesos electorales.  A través de una cámara oculta, se capturó a Alexander Nix, antiguo CEO de la firma, alardeando con quien creía un cliente potencial justo dicho de Wylei.

Bond
Bond

Bien podría ser una cinta de Bond, incluso con aparentes asesinatos, como supone le sucedió al antiguo responsable del puesto que llegó a ocupar Christopher Wylie en Kenya en 2012, según su declaración ante el parlamento.

El problema, como con cualquier otra nueva tecnología, fue el mal uso que se le dio a los datos y sin consentimiento.  Se dedicaban a recolectar información de las actividades que realizamos a diario en nuestras redes sociales, logrando a través de algoritmos, predecir en la mayoría de los casos las preferencias electorales de los incautos.  Se especializa en las personas que, por su comportamiento, entran en el rango de la indecisión.

Y aquí es dónde se puede volver muy poderosa la intervención de las agencias que brindan este tipo de servicios, porque pueden segmentar a la población para polarizarla por un lado y por otro, lograr con los indecisos y ciertos segmentos con predisposición voten por el resultado que aspiran.  A la gente de derecha se le pauta contenidos de diestros, a los de izquierda se le pauta con contenidos zurdos, así se polariza el ambiente.  Mientras que a los indecisos se les pauta segmentando por personas susceptibles a publicidad positiva o negativa, entre muchas otras consideraciones de su perfil psicológico.  Estas prácticas se prestan a ser poco éticas, pues no  fomenta el debate.

El escenario ideal, aquel dónde pueden jactarse de cambiar un resultado electoral, es justamente en entornos altamente polarizados.  El trabajo de Cambridge Analytica no solo incluía el análisis de la información, sino el diseño de los contenidos que serían difundidos para cada perfil electoral.

Se sabe de 50 millones de víctimas en EEUU.  ¿Facebook lo sabía? Es difícil saber si sabía de los algoritmos que de forma privada desarrolló Cambridge Analytica con capital privado de Bannon.  Lo que sí sabía, es que extraían masivamente información de su API, además de la inversión millonaria que los clientes de Cambridge Analytica realizaban en publicidad segmentada, probablemente conteniendo noticias para lograr el fin de la firma.  Falta ver qué sigue para el gigante tecnológico, esto es sólo el inicio.  Wylie declaró que Facebook proveía de datos a la firma.

¿Nos equivocamos los cientos de millones de usuarios por confiar nuestros datos a FB? ¿Se equivocó FB? ¿Se equivocó CA? ¿Esto es hacer trampa en elecciones?

Si bien los usuarios no somos cuidadosos con el uso que terceros le dan a nuestros datos, el problema radica en la cantidad de dinero que se mueve desde gobierno, partidos políticos y particulares en las elecciones.  Cada vez tenemos elecciones mas caras y menos transparentes, con intereses particulares que cada vez pesan más y no es la primera vez que se usan las redes sociales para malos fines.  Ahí está la NSA.  Pero es una discusión que trasciende a la tecnología y toca la cultura política y ética completa de los países.

En lo inmediato, puedes unirte al movimiento #DeleteFacebook o puedes seguir las guías para asegurar tus datos que ya circulan por la red.   No des permisos a terceros de usar tus datos de redes sociales, sobre todo cuando no haga ningún sentido.  ¿Porqué una app querría acceder a tu listado de amigos de FB para poder hacer tu versión del género opuesto?  Lee los permisos que habilitas y otorga solo los permisos que hagan sentido para el fin de la app.

Si eres indeciso, procura no informarte en redes sociales por dichos de otros. Siempre consulta los medios en los que confías.  Eres el principal blanco de la segmentación dirigida.  Hay iniciativas como #NoticiaVerificada que justo pretenden minimizar la propagación de noticias falsas.

En términos sociales, debemos estar informados de nuestros derechos y obligaciones en el uso de las nuevas tecnologías.  Es necesario involucrarnos como usuarios en los debates que hasta hace un par de años se antojaban del futuro, pero que nos ha alcanzado: ¿Qué mecanismos requerimos y cómo los creamos para que la humanidad aproveche de la mejor forma los nuevos desarrollos tecnológicos?  De no ser así, el análisis de datos, la inteligencia artificial o la nanotecnología podrían poner en riesgo nuestra privacidad, nuestra aún deficiente democracia, o hasta supervivencia como especie.

“Tenemos que aceptar que los datos personales se están convirtiendo en una parte integral de la digitalización de la sociedad. La cuestión no es evitar que se usen datos personales. La pregunta es cuáles son los riesgos de los datos personales y cómo podemos asegurarnos de que son procesados y gestionados de una manera segura para la gente.”  – Christopher Wylie

Para leer mas:

https://www.theguardian.com/news/series/cambridge-analytica-files – The Cambridge Analytica Files

https://elpais.com/internacional/2018/03/26/actualidad/1522058765_703094.html?rel=mas – “El Brexit no habría sucedido sin Cambridge Analytica”

https://www.wired.com/2016/04/wired-nextlist-2016/ – 25 Geniuses who are creating the Future of Business (Alexander Nix)

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